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¿Por qué debemos recuperar la conexión con la Tierra?

Justificando el earthing

Somos entidades electricas compuestas por millones de átomos. Nuestra forma de vida moderna nos aisla de la corriente eléctrica de la Tierra adoptando una carga eléctrica que no nos corresponde.

¿Sabes qué es earthing?

En un principio este tema me pareció muy poco científico. La primera vez que oí hablar de earthing, fue por parte de una persona que hacía yoga y entre otras cosas me contó que era bueno abrazar árboles. En aquella época lo veía algo muy místico.

Mi parte espiritual decía que no era mi momento mientras que mi parte científica desechó esa idea automáticamente.

Recientemente inicié mi investigación particular y ahora creo que estaba equivocado. Mi conclusión es que el earthing beneficia enormemente la salud.

Si juntamos datos de bioquímica y electricidad veremos no sólo que tiene sentido y que puede ser enormemente saludable, sino que además se trata de una práctica que puede resultar muy económica y al alcance de cualquiera.

Earthing o grounding (earth = planeta tierra, ground = suelo) consiste en establecer contacto con la tierra, concretamente con su energía. ¿Místico? ¿Esotérico?

Earthing, grounding Caminar descalzo por la arena de la playa es una manera maravillosa de practicar earthing - Photo by Christopher Sardegna

Sigue leyendo, porque el earthing tiene una base científica detrás, cuya hipótesis voy a tratar de explicar en este artículo.

Considero que faltan muchos estudios por realizar, pero cuando ligas los distintos conceptos, el earthing se convierte en algo sorprendente a la vez que lógico a lo que difícilmente podrás renunciar.

Vayamos por partes porque entran en juego diferentes conceptos de:

  • Átomos y moléculas
  • Radicales libres
  • Antioxidantes
  • Electricidad
  • Inflamación
  • Estrés y la inflamación crónica
  • Enfermedades de la civilización

Son conceptos sencillos que deberás entender para comprender las maravillas del earthing.

Los Átomos

Considéralos la materia (1). Un átomo es algo muy pequeño. Tiene un núcleo que se compone por lo menos de un protón (2).

Alrededor del núcleo, acostumbran a orbitar electrones (3). Una imagen similar sería un sol y sus planetas dando vueltas alrededor. El núcleo sería como el sol y los electrones como los planetas.

Todo está formado por átomos. Tú también. Así que tienes millones y millones de protones y de electrones.

Los electrones orbitan alrededor del átomo distribuyendose en orbitales (4).

Estabilidad en los electrones

Los átomos tienden a mantener una estabilidad en su carga eléctrica. Esta estabilidad puede verse desde diferentes perspectivas, por ejemplo a partir de la regla del octeto en la que los átomos tienden a tener 8 electrones en su último orbital (5), o a través de los electrones desapareados en los que no tienen los espines equilibrados (6).

La cuestión es que si los átomos no tienen esta estabilidad, buscarán la manera de tenerla. Y la manera para ser estables es interactuar con otros átomos.

Las moléculas

Los átomos pueden unirse unos con otros. Una manera que tienen de unirse es compartir electrones. Si dos átomos comparten electrones formarán una molécula. Una molécula es, por tanto, dos o más átomos unidos (7).

Por ejemplo, una molécula de agua (H2O) tiene tres átomos. Dos de hidrógeno y uno de oxígeno. Unidos forman la molécula. Entre ellos comparten algunos electrones.

Este tipo de enlace entre átomos, se llama enlace covalente (8).

Nuestro cuerpo también está formado por millones de moléculas.

Los radicales libres

Los radicales son átomos o moléculas pequeñas que tienen electrones desapareados. Esto significa que son muy reactivos. Reaccionan con su entorno produciendo más radicales ya que para equilibrarse están desequilibrando otros átomos.

Puedes verlo como que los radicales roban electrones (9).

Al robar electrones al resto de moléculas, lo que están haciendo entre otras cosas es deshacer los enlaces covalentes, que dicho de otra manera sería romper moléculas. Rompen parte de nosotros.

Esto, de forma coloquial se se podría decir que sería envejecer. Nos salen arrugas y ese tipo de cosas (10)(11).

Visto de esta manera, los radicales son malos.

Llamamos oxidación a perder electrones (12).

¿Verdad que no quieres oxidarte?

Cuando los radicales libres roban más electrones de los que nuestro organismo puede dar, se llama estrés oxidativo. El estrés oxidativo está relacionado con muchas enfermedades (13)(14)(15), entre ellas el cáncer (16).

Aquí tienes un video que explica los radicales:

Los antioxidantes

Si los radicales están buscando electrones y dispuestos a robarlos, los antioxidantes son exactamente lo contrario. Son (entre otras cosas) moléculas que están dispuestas a dar electrones (17).

El equilibrio entre radicales y antioxidantes (18) es vital para luchar contra el estrés oxidativo.

El estrés oxidativo es un desequilibrio entre los radicales y los sistemas antioxidantes en beneficio de los primeros.

Cuando un radical libre se encuentre con un antioxidante, será neutralizado y así ya no tendrá que obtener los electrones de alguna otra parte de nuestro cuerpo. Ya no nos podrá hacer daño.

¿Has oído alguna vez que los antioxidantes ayudan a mantener la juventud? Pues es por esto. (19)(20)(21)

Tener antioxidantes, al neutralizar a los radicales, son buenos para prevenir (y luchar) contra muchas enfermedades (22).

Visto desde este punto de vista, los antioxidantes son algo bueno (23)(24)(25).

Algo más de química … y de electricidad

Earthing, grounding, rayo Los rayos son una fuente de electrones para la Tierra. - Photo by Brandon Morgan

Hemos dicho que los átomos eran protones con electrones dando vueltas a su alrededor.

Podríamos decir que la electricidad es el flujo de cargas eléctricas. Y una carga eléctrica es una carga de electrones (carga negativa) o de protones (carga positiva) (26). Una manera de entender la electricidad es comprender que se mueven electrones de un punto hacia otro. A esto le llamamos corriente eléctrica (27).

Para que puedan fluir electrones de un punto a otro, necesitamos un material conductor (28). El cobre es un gran conductor y este es el motivo por el que muchos cables son de cobre (29)(30).

Pero los seres vivos también somos conductores. Somos entidades conductoras. Así que tú también eres conductor por lo que a través tuyo también circulan electrones. Algo que hace que podamos electrocutarnos (31).

La toma de tierra es una conexión eléctrica con nuestro planeta. Es lo que llamamos earthing o grounding por sus palabras en inglés (32). Todas las instalaciones eléctricas modernas tienen toma de tierra. Si te fijas en los enchufes tipo Schuko (estándar adoptado en España), corresponden a las conexiones metálicas laterales (33).

La toma de tierra tiene polaridad negativa, lo que significa que hay más electrones que protones. ¿Recuerdas lo que son los antioxidantes?

La inflamación

Nuestro sistema inmunitario se encarga de protegernos. Son células que podríamos considerar nuestro ejército protector para cuando somos atacados.

Nuestro sistema inmunitario se encarga de neutralizar a los virus y a las bacterias. Y para ello utiliza entre otros elementos, a los radicales. ¿Hemos dicho que los radicales rompen moléculas? Pues los virus también están formados por moléculas, así que los aniquilamos con radicales (34)(35)(36). Es otro motivo por el que los radicales son buenos.

Por ejemplo células como macrófagos y neutrófilos liberan radicales (37) como superóxido (38) o ácido hipocloroso (39)(40) para combatir a los virus.

Los linfocitos liberan muchos tipos de citocinas, muchas de ellas son proinflamatorias como la IL-1 (41) o TNF (42) aunque citocinas hay unas cuantas. La misión de muchas citocinas es atraer a más células del sistema inmunitario hacia el foco de infección, muchas de estas células vendrán cargadas con más radicales. Otras citocinas tienen características tanto pro como anti inflamatorias (43)(44).

Aunque algunas citocinas participan tanto en procesos inflamatorios (45) como antiinflamatorios (46)(47), podemos pensar en ellas como una reacción del sistema inmunitario, que al fin y al cabo viene a ser como cuando un soldado dispara sus armas, por tanto existen siempre motivos que producen inflamación (48)(49)(50).

Es decir, cuando actúan las células del sistema inmunitario, segregan citocinas y radicales iniciando un proceso inflamatorio además de atraer a más células que a su vez sueltan más citocinas y radicales.

Ahora conoces la relación entre inflamación y radicales (51)(52)(53).

Estrés e inflamación crónica

Veamos algo más acerca de la inflamación, pero primero toca comprender el estrés.

Una situación de peligro produce estrés y afecta a nuestro sistema nervioso que produce muchos cambios fisiológicos en nuestro organismo (54)(55). En medicina este tipo de estrés se denomina una reacción de lucha o huida (56)(57).

Antiguamente si nos encontrábamos con un león cavernario teníamos dos opciones. Luchar contra él o salir corriendo. La primera opción no era muy recomendable, así que nos tocaba correr. Lo curioso es que nuestro sistema nervioso se preparaba para esa situación de lucha o huida: La tensión arterial aumenta, la respiración se acelera, la vejiga tiende a vaciarse (nos hacemos pipí encima tal vez para correr mejor) y muchas cosas más.

Pero además, el sistema inmunológico también se prepara ante esta situación de estrés. Sabe perfectamente que va a tener que curar un mordisco del león en el peor de los casos, o unos arañazos y rasguños del tortazo que nos daremos cuando caigamos por el barranco o nos rasguemos con los matorrales mientras corremos a toda velocidad huyendo del depredador.

Por lo tanto, los linfocitos, que son las células del sistema inmunitario ya están calentando motores, saben que van a tener que actuar, suenan las sirenas en el cuartel y comenzamos a segregar citocinas para atraer a más células del sistema inmunitario. Y esto es un inicio de un proceso inflamatorio.

Nuestra biología está preparada para reaccionar y prepararse para luchar o huir. Son millones de años conviviendo con depredadores. Nos hemos hecho así. Estamos programados para reaccionar así.

Situación de lucha o huida:
¿Existe peligro? -> Sistema Inmunitario calentando motores.

Por cierto, y esto es importante: El león cavernario provocaba un estrés agudo. Cuando lo esquivábamos y ya no nos perseguía, el estrés cesaba, ya no existía. Volvíamos a la vida normal.

Hoy tenemos un vecino que nos hace rabiar. Discutimos con nuestros hijos, con la pareja o con nuestro jefe y no queremos ir a trabajar pero debemos hacerlo para poder pagar la hipoteca o el alquiler. En cualquier momento nos pueden pedir trabajar en fin de semana, o cambiarnos los turnos cuando ya tenemos la vida organizada. Sólo falta que cojamos el coche y haya demasiado tráfico y nos toque el claxon el de detrás cuando el semáforo se acaba de poner verde, o que nos quieren vender por enésima vez un seguro por teléfono, etc.

Estrés, estrés y más estrés. Así es la vida moderna.

Nuestra biología no distingue entre el león cavernario y la bronca con el vecino, así que estamos hablando de las mismas reacciones fisiológicas que se dan en una reacción de lucha o huida.

La bronca con el vecino provoca que el sistema inmunitario se ponga en marcha y los linfocitos empiezan a segregar citocinas y radicales que atraen a más células que también segregan citocinas, etc…

Se inicia un proceso inflamatorio.

Estrés crónico La civilización moderna nos expone al estrés de una forma exagerada. - Photo by TheDigitalArtist

Pero esta vez ya no es un proceso que dura hasta que el león ha desaparecido.

En la vida moderna, el proceso dura horas, días, semanas, meses y más tiempo. Saltamos de un león imaginario a otro. Ya no hablamos de estrés agudo sino de estrés crónico.

Se produce inflamación crónica.

La mayoría de las llamadas enfermedades de la civilización moderna tienen lugar en las sociedades occidentalizadas. Son las grandes enfermedades que tanto afectan a sus habitantes hoy en día. Muchas de estas enfermedades tienen en común algún tipo de proceso inflamatorio.

Son muchos cánceres (58), asma (59), fibromialgia (60), alergias (61), esclerosis múltiple (62), alzheimer (63), aterosclerosis (64), psoriasis (65), artritis reumatoide (66), enfermedades cardiovasculares (67) y podríamos poner muchos más ejemplos en esta lista.

Por nuestra sangre fluyen más citocinas y radicales de los que deberían circular. Y ganan la batalla a los antioxidantes, sus neutralizadores. Forman parte ya de nosotros como algo normal. Ya no nos sorprendemos si a alguien le sale un eccema en la piel o si le duele algo. Tristemente es algo habitual.

Pero no es normal. Es una anomalía. Algo no va bien (68).

La tierra como antioxidante

A estas alturas, comenzarás a dar importancia a los radicales y estarás pensando en cómo poder tomar más antioxidantes. ¿Qué alimentos contienen antioxidantes? (69), pensarás.

Pero al margen de la alimentación, hay otra fuente de antioxidantes, una de las más importantes y es de lo que va este artículo: la Madre Tierra.

Recuerda: los radicales buscan electrones para estabilizarse.

Cuando hablamos de earthing, estamos hablando de obtener los electrones de la Tierra como fuente inagotable y gratuita (70). En esto consiste la hipótesis.

Al ser conductores de electricidad, para aprovechar esta fuente inagotable de electrones, sólo tenemos que hacer contacto con ella. Establecer contacto con la Tierra. Practicar el earthing, el grounding. Por ejemplo:

  • Caminando descalzos
  • Estirándonos en la hierba contemplando las nubes
  • Bañándonos en el mar, en el río o en un lago
  • Caminando por la orilla o por la playa

Hacer contacto físico con la Madre Tierra. Tan sencillo como esto. Lo que hemos hecho durante millones de años.

Tiene al parecer, un importante efecto sobre la salud. (71)(72)

Nuestra civilización

Siempre hemos estado en contacto con la Madre Tierra. Hemos caminado descalzos durante millones de años y cuando inventamos el calzado, lo hicimos de cuero, un material conductor (73). Fue en el siglo XX cuando se sustituyeron masivamente las suelas de cuero por las de goma.

Hoy llevamos calzado con con suelas aislantes. Tenemos parquet de madera sintética, moquetas y alfombras en casa. En muchas oficinas los suelos son sintéticos. Estamos aislados físicamente del suelo.

Dormimos en camas levantadas del suelo y encima de un colchón también aislante.

Earthing, grounding La desconexión en nuestra civilización moderna es continua - Photo by Stephen Leonardi

Casi todos los individuos que formamos parte de la civilización moderna estamos desconectados las 24 horas del día los 7 días a la semana.

Ya no absorbemos sus electrones.

¿Has oído que los enfermos de psoriasis, que en verano se bañan en el mar, mejoran sus lesiones? (74) La medicina no ha encontrado todavía las causas. Unos dicen que se debe a las sales y minerales. Otros al sol y a la vitamina D. Pero la realidad es que el resto del año también hay sol y cuando embotellamos agua del mar para ponerla encima de las lesiones de psoriasis, sencillamente eso no funciona igual. Hay que ir físicamente al mar.

¿Podría ser que en lugar de arreglarse la piel, lo que se corrija y se tranquilice fuera el sistema inmunitario que así deja de atacar y la piel se regenera sola?

Es una hipótesis, pero da que pensar, ¿verdad?

¿Con tantas enfermedades que están apareciendo en tiempos modernos, no crees que deberíamos recuperar formas de vida más naturales? Conectarnos a la Madre Tierra mientras dormimos (75) o caminar descalzo (76) son maneras de recuperar los maravillosos beneficios de practicar el earthing.

Formamos parte de la Tierra

Al estar conectados con la Tierra de forma natural, deberíamos estar nivelados con su electricidad. Pero al estar aislados de ella, nos cargamos estáticamente y no nos descargamos (77). Estamos horas o días enteros sobrecargados hasta que tocamos un hierro y nos descargamos de golpe, provocando una pequeña chispa (78).

Estar durante mucho tiempo sobrecargado, altera nuestra salud poco a poco. Es una de las muchas gotas que colman el vaso. No es nuestro estado natural.

Si practicas earthing, no sólo te descargarás, sino que al estar con la electricidad correcta, tu cuerpo tendrá la oportunidad de regenerarse, recuperar su estado natural y obtener los electrones que necesita.

Pensar que vivimos en la Tierra no es correcto. Formamos parte de ella. Somos parte de ella.

Igual que un árbol no vive en el bosque. Él es parte del bosque. Él es el bosque.

Earthing, grounding Earthing es lo natural. Debemos reconectar con la Tierra. - Photo by Bonnie Kittle

En definitiva

Debemos recuperar el contacto físico con la Madre Tierra, para que nuestro organismo vuelva a estar eléctricamente en armonía con ella.

Nuestra forma de vida en la civilización moderna nos mantiene aislados, algo que modifica nuestro estado eléctrico natural.

Somos entidades eléctricas y debemos recuperar nuestra carga eléctrica natural.

No te desconectes. Recupera el contacto y practica el earthing.

¡Como un cavernícola!

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Por Paleolíticofeliz.

 

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